Amaia Frade es farmacéutica y cofundadora de Lamixtura. Tras años de experiencia en I+D dermocosmético, creó la marca junto a Silvia Garcia, con la convicción de que la cosmética natural puede ser tan o más eficaz que la convencional. Su mirada combina ciencia, sensibilidad y una forma más consciente de entender el cuidado personal. Hoy desarrolla dermocosmética natural avanzada, basada en ingredientes 100% de origen natural, eficacia demostrada y el máximo respeto por la piel. La empresa estará en BioCultura BCN 2026. -¿Qué es Lamixtura y qué historia personal, humana, hay detrás de la empresa? -Lamixtura nace de la unión de Amaia y Silvia, dos formuladoras cosméticas que se conocieron trabajando en un prestigioso laboratorio de dermocosmética en Barcelona. Allí compartimos algo más que profesión: la inquietud de que otra forma de cuidar la piel era posible. Entendimos que se podía formular de una manera más respetuosa, combinando eficacia y seguridad, con ingredientes 100% de origen natural, bien tolerados por la piel, sin ingredientes irritantes ni disruptores endocrinos. Esa visión común fue el origen de todo. Así nació Lamixtura hace ya cinco años: con la voluntad de crear una dermocosmética natural avanzada, capaz de ofrecer resultados reales sin renunciar al respeto por la piel y por la salud. MÁS QUE UN CONCEPTO-¿Habláis de dermocosmética como una forma de diferenciaros de otras empresas afines? ¿Por qué usáis ese concepto para hablar de vuestros productos? -Para nosotras, la dermocosmética 100% natural no es solo un concepto, sino una forma muy rigurosa de formular. En una etapa anterior, cuando desarrollábamos cosmética para otras marcas, trabajábamos con dermocosmética convencional, combinando ingredientes de síntesis con ingredientes naturales. Con Lamixtura decidimos dar un paso más y apostar por una formulación 100% natural, sin renunciar en ningún momento a la eficacia. Ahí está precisamente una de nuestras grandes diferencias: para nosotras, la eficacia no puede basarse solo en los resultados de los distintos componentes o activos que lleva una fórmula. Tiene que demostrarse en la fórmula final, en el producto acabado, con estudios específicos que validen sus resultados reales sobre la piel. Además, entendemos la dermocosmética como un cuidado capaz de ayudar a mejorar alteraciones cutáneas concretas, como la piel con tendencia atópica, la dermatitis o la rosácea. Por eso, nuestras fórmulas están diseñadas para actuar de forma eficaz y, al mismo tiempo, con la máxima tolerancia cutánea. De hecho, todas nuestras fórmulas presentan un índice de irritación igual a cero, lo que significa que son altamente biocompatibles y aptas incluso para las pieles más sensibles. Eso es, para nosotras, la dermocosmética 100% natural: eficacia demostrada, alta tolerancia y un respeto absoluto por la piel. LAMIXTURA: la dermocosmética 100% natural no es solo un concepto, sino una forma muy rigurosa de formular Amaia Frade es farmacéutica y cofundadora de Lamixtura. Tras años de experiencia en I+D dermocosmético, creó la marca junto a Silvia Garcia, con la convicción de que la cosmética natural puede ser tan o más eficaz que la convencional. Su mirada combina ciencia, sensibilidad y una forma más consciente de entender el cuidado personal. Hoy desarrolla dermocosmética natural avanzada, basada en ingredientes 100% de origen natural, eficacia demostrada y el máximo respeto por la piel. La empresa estará en BioCultura BCN 2026. -¿Qué es Lamixtura y qué historia personal, humana, hay detrás de la empresa? -Lamixtura nace de la unión de Amaia y Silvia, dos formuladoras cosméticas que se conocieron trabajando en un prestigioso laboratorio de dermocosmética en Barcelona. Allí compartimos algo más que profesión: la inquietud de que otra forma de cuidar la piel era posible. Entendimos que se podía formular de una manera más respetuosa, combinando eficacia y seguridad, con ingredientes 100% de origen natural, bien tolerados por la piel, sin ingredientes irritantes ni disruptores endocrinos. Esa visión común fue el origen de todo. Así nació Lamixtura hace ya cinco años: con la voluntad de crear una dermocosmética natural avanzada, capaz de ofrecer resultados reales sin renunciar al respeto por la piel y por la salud. MÁS QUE UN CONCEPTO-¿Habláis de dermocosmética como una forma de diferenciaros de otras empresas afines? ¿Por qué usáis ese concepto para hablar de vuestros productos? -Para nosotras, la dermocosmética 100% natural no es solo un concepto, sino una forma muy rigurosa de formular. En una etapa anterior, cuando desarrollábamos cosmética para otras marcas, trabajábamos con dermocosmética convencional, combinando ingredientes de síntesis con ingredientes naturales. Con Lamixtura decidimos dar un paso más y apostar por una formulación 100% natural, sin renunciar en ningún momento a la eficacia. Ahí está precisamente una de nuestras grandes diferencias: para nosotras, la eficacia no puede basarse solo en los resultados de los distintos componentes o activos que lleva una fórmula. Tiene que demostrarse en la fórmula final, en el producto acabado, con estudios específicos que validen sus resultados reales sobre la piel. Además, entendemos la dermocosmética como un cuidado capaz de ayudar a mejorar alteraciones cutáneas concretas, como la piel con tendencia atópica, la dermatitis o la rosácea. Por eso, nuestras fórmulas están diseñadas para actuar de forma eficaz y, al mismo tiempo, con la máxima tolerancia cutánea. De hecho, todas nuestras fórmulas presentan un índice de irritación igual a cero, lo que significa que son altamente biocompatibles y aptas incluso para las pieles más sensibles. Eso es, para nosotras, la dermocosmética 100% natural: eficacia demostrada, alta tolerancia y un respeto absoluto por la piel. “GREENWASHING”–¿En qué medida os afecta, o no, el “greenwashing” que practican las grandes empresas? -El “greenwashing” sigue siendo un problema porque desdibuja lo que realmente significa hacer cosmética natural. En un entorno como BioCultura pensamos que hay un consumidor más informado y más consciente, pero aun así estas prácticas generan confusión. Nos sorprende ver cómo algunas grandes marcas, con fórmulas que siguen incluyendo parafinas, siliconas o conservantes sintéticos, destacan un ingrediente botánico concreto y trasladan una imagen de naturalidad que no se corresponde con la realidad de la fórmula. Creemos que eso no ayuda al consumidor y banaliza el trabajo que hay detrás de una dermocosmética 100% de origen natural. Nos parece