La industria de la cosmética nos inunda con eslóganes y nombres de ingredientes con el objetivo de dar a la cosmética antiedad una pátina de ciencia que nos va a permitir la eterna juventud. La estrategia de márqueting suele basarse en elegir dos o tres ingredientes activos contenidos en el cosmético con nombres exóticos como té de kombucha, trufa negra o flor de cabeza de dragón, o científicos como micropéptidos, polifenoles, niacinamida, etc. y ponerlos en el centro del mensaje. Pero se olvida la base fundamental de la formulación, el excipiente, que es la base donde se diluyen los principios activos y que está en mayor cantidad en el cosmético.

Las personas tendemos a creer que cuanto más caro es un producto más vale la pena comprarlo. En cosmética se asocia el precio a la eficacia. En la cosmética de lujo el envase, la marca y la imagen en general, es lo principal. El concepto “lujo” está psicológicamente asociado a la exclusividad y la diferenciación de las personas que pueden acceder a él con el resto de la sociedad. Se trata de poder comprar un producto cuyo nombre se asocia al lujo y que no todo el mundo pueda permitirse por su elevado precio. La calidad o eficacia del producto no son tan importantes.

Y así es como nos encontramos con productos de lujo, en los que el excipiente, aquel ingrediente que encontramos en las primeras posiciones de la lista del código INCI, puede ser simplemente agua o alcohol, o una grasa proveniente del petróleo como las siliconas sintéticas o la dimeticona. Podemos estar pagando agua e ingredientes de origen petroquímico a precio de oro o, peor aún, gastarnos mucho dinero por algo que podría perjudicar nuestra salud y contamina el medio ambiente.

Un serum es una formulación que tiene las mismas funciones que una crema, pero con una textura más fluida y una mayor concentración de principios activos. Por ello es una fórmula muy utilizada en los productos de tratamiento antiedad. La base puede ser el agua, con una textura más acuosa, o un aceite, con una textura más grasosa.

En la cosmética convencional si la base es un aceite suelen ser polímeros plásticos líquidos, obtenidos del petróleo, igual que el resto de plásticos. Entre este tipo de plásticos hay algunos con un claro impacto ambiental entre los que encontramos Dimethicone, Carbomer, Acrylates Copolymer, Phatalate y en general los que contienen el término Acrylate, y otros donde existen más dudas sobre dicho impacto como los ingredientes que contienen PEG y la terminación “eth” (Ceteareth, Ceteth, etc).

Un ingrediente estrella de los serum es el ácido hialurónico por su potente acción hidratante, actuando como lubricante de las fibras de colágeno y elastina para que no pierdan su elasticidad. Tradicionalmente se obtenía de animales como las aletas de tiburón, pero hoy en día se obtiene principalmente por biofermentación con bacterias, que en el caso de cosmética no certifica, es habitual que sean bacterias modificadas genéticamente. También existe el AH obtenido mediante síntesis química, aunque es menos frecuente por ser proceso muy complejo y costoso. En este caso, el producto final no es exactamente un producto de origen petroquímico, pero sí se han utilizado para su obtención reactivos orgánicos, solventes y agentes activantes que suelen provenir de la industria petroquímica.

 

Los ingredientes de la cosmética econatural

En los sueros antiedad propuestos por la cosmética econatural certificada encontramos solo ingredientes naturales. Si la base es un aceite se incluyen aceites vegetales como el de oliva, argán, almendra, jojoba etc. con propiedades que protegen la piel frente el envejecimiento.

El aceite de argán, proveniente de árbol de argán, especie autóctona de Marruecos, es protector, revitalizante y tonificante, y posee propiedades antioxidantes. El aceite de jojoba penetra fácilmente en la piel, sin dejar una película grasa, y ayuda a reducir la aparición de arrugas profundas. Estos dos aceites tienen propiedades antioxidantes por lo que protegen la piel de los daños causados por los radicales libres, retrasando los signos del envejecimiento.

Otro aceite muy indicado es el aceite de rosa mosqueta que favorece la síntesis de colágeno y previene las arrugas. Como agente suavizante, devuelve elasticidad y firmeza a la piel, por lo que está muy recomendado para pieles maduras.

En cosmética econatural también encontramos el ácido hialurónico como ingrediente, pero su obtención por biofermentación siempre se realiza por levaduras no modificadas genéticamente.

Los aceites esenciales con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes son los más indicados para las formulaciones antienvejecimiento. Sería el caso de los aceites esenciales de incienso, rosa búlgara, ylang ylang o mirra.

 

Comparandos serums antiedad: ecológico certificado y convencional

Este es un serum de una famosa marca de lujo. Una unidad de 30 ml de este producto cuesta 97,90 €, y sus ingredientes son:

Water, Dimethicone, Glycerin, Butylene Glycol, Isohexadecane, Bis-PEG-18 Methyl Ether Dimethyl Silane, PEG-10 Dimethicone, Disteardimonium Hectorite, Bifida Ferment Filtrate, Isopropyl Isostearate, PPG-15 Stearyl Ether, Tripeptide-32, Acetyl Hexapeptide-8, Hexapeptide-9, Bifida Ferment Lysate, Adansonia Digitata Seed Extract, Sodium Hyaluronate, Lactobacillus Ferment, Yeast Extract, Aminopropyl Ascorbyl Phosphate, Laminaria Digitata Extract, Tocopherol, Tocopheryl Acetate, Caffeine, Algae Extract, Hydrolyzed Algin, Whey Protein, Helianthus Annuus Seed Extract, Citrullus Lanatus Fruit Extract, Lens Esculenta Fruit Extract, Pyrus Malus Fruit Extract, Hordeum Vulgare Extract, Glycine Soja Seed Extract, Cucumis Sativus Fruit Extract, Anthemis Nobilis Flower Extract, Betula Alba Bark Extract, Propylene Glycol Dicaprate, Sodium Polyaspartate, Sodium Lactate, Ethylhexylglycerin, Glucose, Sucrose, Fructose, Polyacrylate Crosspolymer-6, 1,2-Hexanediol, Propylene Carbonate, Polysilicone-11, Hydroxyacetophenone, Lecithin, BHT, Disodium EDTA, Phenoxyethanol, Sodium Dehydroacetate, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, Iron Oxides.

Como se ve, contiene muchos ingredientes, pero los que se encuentran en mayor cantidad son agua y dimeticona; además contiene muchos otros ingredientes de origen petroquímico. Los ingredientes subrayados son, o directamente de origen petroquímico, u obtenidos mediante solventes y reactivos de este origen.

Además, la Glicerina, el Butylene Glicol, el Isopropyl Isostearate, el Tripeptide-32 , Sodium Hyaluronate, Tocopheryl Acetate, Caffeine, Sodium Polyaspartate y el Sodium Lactate pueden ser de origen natural o petroquímico. No se puede saber sin consultar la información técnica completa del ingrediente.

 

Comparamos con dos serums antiedad de dos marcas certificadas BioVidasana.

  1. Este producto cuesta 39,90 € una unidad de 30 ml.

Ingredientes: Rosa canina (rosa) fruit oil*, Argania spinosa (argán) kernel oil*, Sesamum indicum (sésamo) seed oil*, Prunus amygdalus (almendra) dulcis oil*, Olea europaea (oliva) fruit oil*, Calendula officinalis (caléndula) flower extract*, Citrus sinensis ( ae naranja dulce) peel oil expressed, Limonene**, Boswellia carterii (ae incienso) oil, Tocopherol, Linalool**, Citral**, Geraniol**

Fórmula basada exclusivamente en aceites vegetales certificados ecológicos y aceites esenciales. Como no contiene agua no es necesario incluir ningún conservante.

Los ingredientes marcados con asterisco son ecológicos.

 

  1. Este producto cuesta 57€ por una unidad de 30 ml.

Ingredientes: Chamomilla Recutita Flower Water*, Rosa Damascena Flower Water*, Glycerin*, Bakuchiol, Parfum, Cetearyl Olivate, Sodium Hyaluronate, Sequoia Sempervirens Leaf Cell Extract, Tocopherol, Sesamum Indicum Seed Oil, Beta-sitosterol, Squalene, Sorbitan Olivate, Helianthus Annuus Seed Oil, Chondrus Crispus Powder, Cellulose Gum, Ceratonia Siliqua Gum, Glucose, Benzyl Alcohol, Dehydroacetic Acid, Juniperus Virginiana Oil**, Vanillin**, Linalyl Acetate**, Benzaldehyde**, Geranyl Acetate**, Citral**, Geraniol**

A diferencia del producto anterior se trata de una fórmula de textura acuosa, pero su primer ingrediente no es agua si no que se usa un hidrolato de manzanilla ecológico que aporta propiedades al producto. Contiene ácido hialurónico, de origen vegetal y obtenido por fermentación con bacterias no transgénicas.

 

Los serums naturales certificados tienen una eficacia demostrada, están llenos de principios activos y no contienen ingredientes superfluos (de esos baratos “para hacer bulto”)

Además, hay que valorar el precio ajustado de estos productos si se tiene en cuenta los mayores costes de producción de la cosmética natural certificada auténtica; al que hay que añadir el coste de la certificación.

Esta cosmética también es auténtica en cuanto a los precios, pues si al producto cosmético se le quita todo lo superfluo, solo queda lo auténtico.